Amo la paz y la tranquilidad del otoño,
Pasos pausados y pasos insinuantes...
Lluvia pausada de nichos grises,
Y el brillo del metal, suave al tacto.
Amo el susurro de los callejones dorados,
Cuando el viento amoroso juega con ellos...
Y el susurro del cobre que vuela desde las ramas,
Y la fresca tarde en la ardiente belleza.
El otoño cura mis heridas, esconde el dolor...
Me da esperanza, paz...
Me reprocha que vuelva a ahuyentar el amor
Y me pide que le escriba un poema.
Sin otoño, la vida estaría vacía
Sólo está dada para comprender, resumir...
Para arrojar el alma a alturas fabulosas
Y respirar la fuerza para seguir viviendo en la tierra.!
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